jueves, 19 de febrero de 2009

A. C. A. C.

Me gusta clasificar en 4 grupos los factores que están en juego en una relación de pareja, y los llamo ACAC (Atracción, Compatibilidad, Afinidad y Complementaridad). Todos son importantes, pero cada quien le puede dar más importancia a alguno o algunos.

ATRACCIÓN
Por atracción me refiero a todo lo que tiene que ver con lo físico. El contacto físico, la estética facial y corporal, por supuesto el sexo pero también la química sexual con sus feromonas y demás sustancias y fluidos. En pocas palabras, todo lo que pueda afectar nuestros sentidos (vista, olfato, tacto, gusto, oído).

Ya en alguna entrada de otro de mis blogs hablé sobre la belleza física y su relación con lo interior, pero aquí mi énfasis está en lo exterior. Una persona puede coincidir con nuestro ideal y ser físicamente perfecta para nosotros, pero si nos desagrada su aliento o su sudor, o si sus feromonas nos resultan agresivas, la relación podría estar condenada o por lo menos no será nunca tan satisfactoria como quisiéramos. Si el timbre de su voz o los sonidos que emite nos exasperan... ¿nos acostumbraremos y dejará de importarnos?, y cuando pase la etapa de enamoramiento y los niveles de dopamina bajen ¿seguiremos pensando igual?. Y si es perfecta en todo pero disfuncional para relacionarnos sexualmente... ¿podremos ignorarlo siempre?...

COMPATIBILIDAD
Esta parte se refiere a la capacidad de relacionarse productivamente a nivel intelectual y emocional. Qué tan armónica o inarmónica será la interacción de nuestros filtros intelectuales, estéticos, afectivos, emocionales, nuestra manera de comunicarnos o relacionarnos, nuestra manera de dirigir la energía dinámica para emprender cosas, nuestra manera de manejar el estrés o la ira, y en fin, todo lo que conforma nuestro carácter y personalidad.

Muchas veces sucede que hay una "incapacidad" para comunicarse eficientemente entre las parejas (y en general con mucha gente), y cuando reviso sus cartas resulta que tienen a Mercurio (filtro intelectual y de comunicación) en elementos distintos por ejemplo, así que se da una situación en la que cada quien asegura que dijo las cosas correctamente, pero la otra persona entendió lo que quiso... porque su énfasis está en otro lugar... y a veces sólo la pregunta formulada correctamente nos llevará a las respuestas que estamos buscando, y eso depende de que seamos capaces de conectar con los filtros de la otra persona.
Cosa similar puede ocurrir con nuestra naturaleza emocional o con nuestra manera de relacionarnos. Si alguien es frío y reservado, seguramente tendrá problemas para satisfacer o sentirse satisfecho con personas de características más sociables o más demandantes de afecto y atención.

Para los que se estén preguntando, sí, aquí entrarían las diferencias entre las personas interesadas en lo material y las que son más austeras... En fín, los ejemplos pueden ser muchos, espero que se entienda la idea en general.

AFINIDAD
En este caso me refiero a los intereses comunes, que representan el escenario en el que se llevará a cabo la relación. Algunas personas pueden adaptarse a los gustos o actividades de sus parejas aún cuando sean distintas si no opuestas, pero otras personas encuentran difícil aceptarlas siquiera.

Hay que ser conscientes de que no a todos nos gustan las mismas cosas: fumar, tomar, bailar, acampar, ejercitarse, tener mascotas... ¿antros o museos?, ¿fiestas o reuniones?, ¿cine de arte o comercial?, ¿vestir formal o punk?, ¿vacaciones en playa o montaña?, ¿comer sano o comida chatarra?, ¿cumbias o heavy metal?... además de hábitos de limpieza y orden, círculos sociales, y un largo etcétera.
A veces pueden ser sólo opciones para elegir, pero otras veces pueden representar estilos de vida muy distintos y en conflicto directo. Quien piense que esto es algo simple o no es relevante, es porque seguramente siempre ha tenido parejas muy afines o bien es muy adaptable.

En este caso debemos, además, considerar lo que yo llamo el conflicto entre "mediocres vs excéntricos", que a continuación comentaré.

Si hiciéramos una gráfica de la distribución de los intereses de la gente, con lo más recurrente al centro, se formaría una campana de Gauss.

La gente cuyos gustos e intereses quedan comprendidos entre las mayorías son la "gente normal", o dicho de otra manera, las masas, que para mí son los MEDIOCRES (los que están en medio), mientras que aquellos que estamos en los extremos, cualquiera que este sea, somos los EXCÉNTRICOS, los "bichos raros", los "locos", los desadaptados o antisociales, los radicales, etc., etc., etc.
Los mediocres son muy insensibles respecto a las necesidades y la manera de vivir en general de los excéntricos. No la entienden y tampoco necesitan hacerlo, pues siempre se han relacionado con gente más o menos similar, y las diferencias no son suficientes como para causar verdadera tensión por ello.
Por su parte, los excéntricos encuentran no sólo difícil sino a veces doloroso relacionarse con los mediocres, ya que son los primeros quienes normalmente tienen que ceder (poco o mucho) para poder encajar con aquellos, lo cual muchas veces los lleva a sentir que pierden su identidad y/o traicionan su integridad.
Por eso casi siempre forman grupos compactos y solidarios, y cuando se relacionan con alguien similar, el vínculo emocional es muy fuerte (aún cuando fuera sólo un espejismo) por el sentido de identidad que se da entre ellos.


COMPLEMENTARIDAD
Todos dirigimos nuestra atención y nuestra energía hacia distintos departamentos de nuestras vidas, y tenemos ciertas preferencias y patrones de comportamiento; lo interesante aquí es saber si habrá conflicto o cooperación al relacionarnos con alguien más. Idealmente, una persona nos complementa cuando gracias a su interacción se fortalecen nuestras cualidades y se compensan nuestras debilidades.

Por ejemplo, si uno es muy egoísta, necesita que alguien tire desde el lado altruista para hacer consciencia de las necesidades de los demás; por su parte, la persona altruista debe entender que también es importante atenderse a sí misma y no pasar su vida poniendo las necesidades de los demás por encima de las suyas. Los opuestos pueden generar tensión, pero una vez resuelto el conflicto pueden volverse complementarios.

Muchas veces nos resulta interesante relacionarnos con alguien que comparta nuestros intereses o nuestras actividades profesionales, pero puede ser que por estar persiguiendo lo mismo, cada quien vea por sus intereses desatendiendo las necesidades de su pareja o llegando incluso a competir por establecer las condiciones que necesita para realizarse personal y/o profesionalmente.

También puede ser que ambos tengan la misma posición o tendencia respecto a algo y se estanquen ahí por no ser capaces de resolver juntos esa situación. Si uno es muy creativo y siempre tiene buenas ideas, por ejemplo, quizá necesite a alguien más pragmático para concretar todos esos planes.
Dos soñadores no saldrían nunca del país de las maravillas, así como dos idealistas se la pasarían haciendo planes y proyectos; de la misma manera dos emprendedores pueden arrancar muchas cosas sin llegar a ver resultados y dos personas con buena capacidad para concretar pero faltos de imaginación estarán esperando una buena idea para ponerse a trabajar.

Todos tenemos algo de cada una de estas cualidades, pero algunas predominan más que otras, y puede haber ausencia de alguna(s) de ellas. Ahí es donde la interacción puede ser complementaria, neutra o conflictiva (competitiva).


Como decía al inicio, cada quien tendrá sus prioridades respecto a estos 4 grupos, y por tantas razones como seres humanos existan. Un ciego o alguien que no sea considerado atractivo según los canones estéticos vigentes, por ejemplo, le restará algo de importancia a la Atracción, al menos con lo que respecta a la belleza física; para un excéntrico la Afinidad será de suma importancia como hemos visto; etc. De cualquier manera, creo que es importante tener esto claro, para entender en donde puede estar fallando la relación y poder hacer algo al respecto con mayor éxito. Lo que mejor se puede analizar en las cartas es la Compatibilidad y la Complementaridad, y aún así, la experiencia, la realidad, siempre es necesaria.

Para mi en lo personal, la Atracción y la Afinidad son de suma importancia, pues soy excéntrico y con algo de fuego en mi carta jeje, y pienso que ninguna relación es perfecta, siempre habrá que trabajar muy fuerte con dedicación, respeto y tolerancia para que las cosas funcionen, así que si tengo las "A's" aseguradas, me "pongo las pilas" para trabajar con las "C's" (Compatibilidad y Complementaridad), a menos que definitivamente los valores sean muy negativos.